Unión Nacional Sinarquista

Por un México más justo y humano

VALENTÍN DE LA SIERRA

VALENTÍN DE LA SIERRA

 

.
Intérpretes:  Angel Morales, voz y arpa; Juan Manuel Morales, violín 
 
Voy a cantar unos versos
de un amigo de mi tierra,
del valiente Valentín
que fue “afusilado”
y colgado en la sierra.
 
Ni me quisiera acordar
si era una tarde de invierno,
cuando por su mala suerte
cayó Valentín
en manos del gobierno.
 
En el arroyo del Fresno
con Valentín se encontraron
los agraristas del Valle,
le hicieron preguntas
y se lo llevaron.
 
Se fueron pa’ Huejuquilla
en….. lo encontraron;
el pobre de Valentín
se encontraba triste,
muy desconsolado.
 
Se fueron para una fonda
todos juntos a comer,
todo el Estado Mayor,
Epigmenio, Chon Salas,
Valentín también.
 
Se sentaron en la mesa
juntos con el general,
una vieja lo entregó
que era de la gente
de ese Quintanar.
 
 Le preguntó el general:
-¿Cuánta es la gente que mandas?
-La gente está afortinada,
son quince soldados
del rancho de los Landa.
 
Le preguntó el general
cuánta era la compañía:
-Son ochocientos soldados
que trae por la sierra
Mariano Mejía.
 
El general le decía:
-Valentín di la verdad,
mira que si tu me dices
te doy dos mil pesos
y tu libertad.
 
El general le decía:
-Yo te concedo el indulto,
pero me vas a decir
¿Dónde está el curato
y la casa de Justo?
 
Le contestó Valentín:
-Eso no puedo decir,
prefiero el que me maten,
yo por un amigo
prefiero morir.
 
Lo llevan para la sierra
a hacerle la ejecución;
-Ya me voy con los del Valle
adiós mis amigos,
adiós ya me voy.
 
Antes de subir al cerro
Valentín quiso llorar:
-Madre mía de Guadalupe,
por tu religión
me van a matar.
 
Al llegar al Charco Largo
le vuelven a preguntar:
-¿Quiénes son los levantados
de Higinio Madera
y Pedro Quintanar?.
 
Del pobre de Valentín
un capitán se dolió
lo montaron en un macho
y en él lo llevaron
a donde murió.
 
Muévase este Valentín:
-¡Válgame Dios ahora qué hago!
-Le contestó este Chon Salas:
-Si  te quieres ir,
ahí está mi caballo.
 
Le pusieron una cruz
pa’ no perderlo de vista,
para tener un recuerdo,
queridos amigos
de los agraristas.
 
Vuela, vuela palomita
de la torre hasta el fortín;
aquí se acaban cantando
versos de Chon Salas
y de Valentín.
 

 (sobre la versión original de este corrido cristero)

 
El corrido que se conoce como “Las Mañanas (o Mañanitas) de Valentín” o como “El Corrido de Valentín de la Sierra”, se refiere a Valentín Ávila Ramírez, oriundo de San Cayetano y vecino del rancho de los Landa, cerca de Huejuquilla  (pueblo de la Región Norte del estado de Jalisco, México, que se encuentra aproximadamente a 229 km al norte de Guadalajara, en la región limítrofe con Zacatecas) .
 
De origen incierto y discutible,  se le atribuye a la inspiración de un tal Chimano. Otros señalan a los hermanos Pacheco -particularmente a don Lidio- como sus autores, aunque al parecer éstos lo que hicieron fue solo modificar los versos originales: “Él  (don Lidio Pacheco) le dió una acomodada a la letra de Las mañanas de Valentín y le metió otros versos. Decía que al general Vargas no le gustaba cómo las había compuesto Chimano y que por eso les había hecho unos cambios, para dar a entender que los Federales habían colgado a un cristero, pero de fama (http://www.myhuejuquilla.com/elidio_pacheco.html)”. Algunos análisis que se han hecho sobre este corrido podrían desmoronarse si esto fue así, como probablemente lo fue, pues se basan en que la autoría del corrido es de don Lidio Pacheco que solo lo habría acomodado al gusto del bando contrario.
 
En la historia de los cristeros nadie consigna a Valentín Ávila, nadie da razón donde operó ni que lugar ocupó en las fuerzas cristeras. Por ello, parece ser que fue un cristero más que sólo alcanzó a dirigir a otros quince, conocido sólo en una área muy reducida. Sin embargo,  gracias al popularísimo corrido que lo recuerda, su nombre e historia han quedado muy grabados en la memoria del pueblo.
 
Existen múltiples versiones diferentes de este corrido hasta llegar a la comercial -la más conocida por haberla grabado varios artistas- que se encuentra ya muy simplificada y muchos de sus versos omitidos (haz click aquí para escucharla) *. Entre esas diferentes versiones, algunas presentan a Valentín como un héroe de principio a fin que muere por la causa cristera como un valiente y otras como alguien que presionado y amenazado por sus captores tiene la debilidad de delatar algunos informes sobre sus hermanos cristeros, pero que -finalmente- se arrepiente de ello al negarse a dar información sobre dónde estaba el curato (la casa donde vivía el cura, pues el curato oficial se había cerrado) y la casa de Justo (Justo Jaime que con su dinero apoyaba mucho la causa cristera), motivo por el cual es ejecutado**. Se sabe que los federales hicieron parodias del corrido por lo cual se han mezclado diferentes versiones, encontrándose versos contradictorios (denostándolo o alabándolo) en una misma versión.


El corrido comienza cuando los agraristas del Valle de Valparaiso iniciaron una campaña contra los cristeros de Pedro Quintanar a los que pertenecía Valentín y cuando se toparon con éste en un sitio conocido como Arroyo del Fresno. El capitán que conocía a Valentín pero ignoraba su filiación cristera, lo integra a su tropa de manera forzada. Sin otra salida, Valentín -muy desconsolado- los acompaña, pero durante una comida -en una fonda- es denunciado por una mujer del pueblo que sabía que era cristero de Quintanar. Ahí se inicia el interrogatorio que narran las distintas versiones que hemos ya mencionado y que finalizan con la ejecución de Valentín.
 
En el video (sin imágenes con sólo sonido) presentamos una de las versiones más antiguas cantadas por corrideros del pueblo y grabada por el Instituto de Antropología e Historia para preservarla. Esta misma versión la consigna también -junto con otras- Antonio Avitia Hernández en su obra Corrido Histórico Mexicano de la editorial  “Sepan cuantos…”. El Sr. Avitia la considera como una de las más completas.
 
En los versos originales que conserva la versión comercial se encuentran estas deformaciones: Se habla de una hacienda (o rancho) de Holanda, debiendo decir hacienda de los Landa. Los Landa eran terratenientes ricos que poseían su hacienda en esos lares, mientras que ahí nunca existió una hacienda denominada “Holanda”. También habla, la versión comercial, de lo siguiente: “pero me vas a decir cuál es el jurado y la causa que juzgo (o busco)”, lo que es un disparate sin sentido. En realidad la versión original decía: “pero me vas a decir cuál es el curato y la casa de Justo”. Lo que sí tiene sentido y se refiere a lo que antes ya explicamos. Cabe señalar que -Valentín- en ninguna de las versiones da información ni de uno (del curato) ni de lo otro (el lugar donde vivía Justo).
 
Escuchemos, pues, esta grabación realizada por el INAH. Naturalmente no está cantada por  artistas con  voz estudiada y gran acompañamiento, sino que se trata de músicos y trovadores del pueblo que conocen la letra del corrido en una de sus más antiguas versiones y la entonan y tocan con el sabor genuino y original.
 
Los suscrptores por mail, deberán hacer click en el título del post para acceder al siguiente video:
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Esta entrada fue publicada el 6 noviembre, 2015 por en CANCIONES.
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