Unión Nacional Sinarquista

Por un México más justo y humano

Cohesión social y juventud en México

Cohesión social y juventud en México

Manuel Gómez Granados

 

Esta semana, el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática publicó los resultados de la primera Encuesta Nacional de Cohesión Social para la Prevención de la Violencia y la Delincuencia. El instrumento, conocido como Ecopred 2014, es valioso porque confirma que México vive sumido en una profunda crisis de confianza, credibilidad y cohesión social. Lo hace dándonos la OPORTUNIDAD de ver tanto a la población de adultos, los mayores de 18 años, que sean jefes de hogar y a jóvenes de 12 a 29 años de edad.

 

La encuesta permite observar tanto la situación a escala nacional como también en 47 ciudades, delegaciones o municipios de las 32 entidades. Ello debería servir para que los gobiernos afinaran sus propuestas de política tanto en materia de prevención del delito, como para atender el muy grave problema de la escasez del capital social. Entre los datos interesantes que arroja Ecopred 2014 en materia de capital social es importante observar que aunque todavía existen en México niveles más o menos altos de confianza interpersonal en las relaciones entre vecinos, esa confianza no se traduce en la integración de organizaciones sociales que dieran más vigor a esa confianza. Los datos concretos de Ecopred 2014 son difíciles de refutar. Si se trata del PRÉSTAMO de herramientas, 85.7% de los jóvenes de 12 a 29 años dice haber atestiguado ese tipo de prácticas. Algo parecido ocurre con el préstamo de dinero, que es reconocida como práctica común por 64.3% de los jóvenes entrevistados. Sin embargo, cuando se trata de la participación en grupos o programas, sólo 15.9% de los jóvenes entrevistados dice haber participado. Ello deja a 83.3% de jóvenes fuera de cualquier ámbito de participación.

 

Que la participación en organizaciones sociales sea tan baja explica muchos de los problemas que los jóvenes enfrentan, en la medida que crecen y tratan de encontrar empleos bien remunerados o de construir por sí mismos oportunidades de empleo, por medio de la creación de cooperativas o de algún otro mecanismo de organización que facilite la creación de empleos, especialmente por medio del acceso a financiamiento distinto al de la BANCA comercial.

 

La imagen que ofrece Ecopred 2014 es la de un país que expone de manera frecuente a sus jóvenes a conductas antisociales que afectan su desarrollo. Destaca, por ejemplo, el número tan alto de jóvenes que reportan padecer por los efectos del ruido (87.1%), del consumo de alcohol en la vía pública (63.3%o), de consumo de drogas (38.8%) y de peleas entre vecinos (30.6%). Es la imagen de un México que no ha sabido urbanizarse, entre otras razones porque nuestras ciudades han sido construidas con malo nulo servicio de transporte público, con una idea de lo urbano que excluye a quienes no tienen los recursos para adquirir un auto que, además, en el caso de la zona metropolitana de la Ciudad de México, debe ser de modelo muy reciente para que pueda circular.

 

Los jóvenes advierten que las autoridades no actúan contra distintas conductas que los afectan directamente. 32.2% padeció alguna forma de bullying; 23.5% se dijo víctima de robo sin violencia; 28.4% se dijo víctima de acoso; 9.3% sufrió maltrato físico. Y lo que es peor, la escuela y no la calle es el principal espacio en el que los jóvenes padecen: 42.6% dijo haber sido víctima de un compañero de escuela y 18.1% manifestó haber sido víctima de un familiar. No sorprende que la confianza en las autoridades sea muy baja. Un 36.6% de los jóvenes de 12 a 29 años de edad considera que los policías son corruptos; 27.5% considera que los policías tienen relación con la delincuencia y uno de cada cinco cree que los policías hacen detenciones injustificadas, y una cantidad similar considera que a los policías simplemente no les interesa la seguridad de los ciudadanos.

 

Y, aunque los números de los jóvenes son malos, los de los adultos (jefes de hogar) que respondieron la encuesta son peores: 38.7% de los jefes de hogar considera que los policías son corruptos (dos por ciento más que los jóvenes) y 33.8% de los jefes de hogar considera que los policías tienen relación con la delincuencia, cinco por ciento más que el total de los jóvenes. Los jóvenes muestran un poco más de esperanza que los adultos. ¿Se decepcionarán pronto? ¿Será posible evitar esa decepción? Todo depende de nuestra capacidad para construir capital social y de la voluntad política para cambiar las prácticas de programas que no funcionan. Ojalá atendiéramos a la información que nos ofrece Ecopred 2014 que, por cierto, se puede consultar en http://bit.ly/Ecopred2014.

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Esta entrada fue publicada el 15 septiembre, 2015 por en ARTÍCULOS.
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